En una pálida actuación, los Pumas perdieron ante Inglaterra 27-10 en su debut por el Mundial de Francia 2023. El encuentro, correspondiente al Grupo D, se llevó a cabo en el Stade Vélodrome, de la ciudad de Marsella, y contó con el arbitraje del francés Mathieu Raynal.

Argentina tuvo unos primeros 25 minutos de juego prolijo, con un equipo concentrado y aceitado en sus acciones. A los 3 minutos de iniciado el partido, Inglaterra se quedó con un hombre menos por la tarjeta amarilla (que tras la revisión del TMO se convirtió en roja) de Tom Curry. A raíz de la jugada que dejó al seleccionado de la Rosa en inferioridad numérica, Emiliano Boffelli anotó los primeros tres puntos del partido.

A los 9, Los Pumas también se quedaron momentáneamente con un jugador menor (Santiago Carreras vio el cartón amarillo) y los ingleses igualaron el tanteador. Cuando restaban 18 minutos para finalizar la primera etapa, el seleccionado dirigido por Michael Cheika estuvo cerca de anotar el primer try, pero a partir de entonces cayó en una laguna de la que le costó salir. Inglaterra sacó provecho de los errores argentinos y de la puntería de su apertura George Ford, que con tres drops puso a su equipo arriba por 12-3.

En el complemento, Argentina siguió sin encontrarle la vuelta a un encuentro que le fue totalmente adverso. Los Pumas cometieron muchas infracciones y del otro lado, un encendido George Ford se encargó de acertar en cada ocasión que tuvo frente a los postes.

El seleccionado argentino no pudo dominar a su rival ni territorialmente ni en el manejo de la pelota y le costó concretar en ataque. A un minuto del final de partido, Rodrigo Bruni apoyó el único try del encuentro que, con la conversión de Boffelli selló el marcador en 27-10.

En total, los Pumas y la Rosa se midieron en cuatro oportunidades en los Mundiales con todos triunfos de los británicos: además del de este sábado, los otros fueron 24-18 (1995), 13-9 (2011) y 39-10 (2019). Los Pumas, en noviembre del año anterior, alcanzaron un triunfo histórico ante Inglaterra en Twickenham por 30 a 29, que fue el segundo éxito de su historia en la ciudad de Londres.